La Boca y la Faringe

La boca y la faringe cumplen un papel crucial en la producción del sonido y el habla. Los sonidos producidos por la laringe son moldeados por la faringe y la boca para crear diferentes sonidos vocálicos; y cortados por los dientes, los labios, la lengua y el paladar para producir las consonantes.

El Paladar

El paladar se divide en dos secciones: el paladar duro al frente y el paladar blando (o velo) en la parte posterior. La principal función del paladar duro es el separar la cavidad nasal de la cavidad bucal. El paladar blando es un pliegue móvil que funciona como una válvula que puede cerrar o abrir el puerto nasal.

Cuando comemos, el paladar blando sube, sellando la cavidad nasal y dejando libre la vía hacia el esófago.

Cuando respiramos por la nariz, el paladar blando baja, cerrando el paso hacia la cavidad oral y permitiendo el paso libre del aire a través de la traquea.

Cuando nadamos o aguantamos la respiración, el paladar blando y la lengua se elevan, bloqueando completamente el paso entre la cavidad nasal, la cavidad oral, el esófago y la traquea.

A la hora de cantar, el paladar blando debe arquearse, unificando la cavidad oral y la faringe, convirtiendolos en un resonador continuo.

Cuando los arcos del paladar se elevan, la lengua y la laringe descienden, abriendo así la garganta.

Esta acción sucede naturalmente durante las etapas iniciales de la deglución y también cuando inhalamos o bostezamos.

La lengua debe permanecer bastate baja, con la punta tocando los dientes inferiores.


Todas la información necesaria para escribir este artículo, así como las imágenes referentes a la anatomía fueron extraídas del libro Anatomy of the Voice de Theodore Dimon ilustrado por G. David Brown.


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